Somos muchos los jóvenes que tomamos cerveza, pero somos pocos los que decidimos hacerla. La elaboración de esta bebida es un oficio que está tomando popularidad en Colombia y todo por cuenta del emprendimiento de nuevos empresarios del gremio, en un mercado acaparado por una cervecería propiedad de una multinacional extranjera.  Manigua es el resultado de una idea concebida por la necesidad de crear un nicho económico,  para quienes gustan de la cerveza de alta pureza y buen gusto; un néctar para los conocedores, los catadores expertos y para aquellos que decidan apelar por nuevos sabores y experiencias.

Cervecería Manigua nació en 2010 a través de la iniciativa de jóvenes bogotanos que pensaron establecerse en el mercado de las cervezas artesanales. Un nicho olvidado por la industria nacional y por consumidores apáticos a nuevas experiencias. Una cultura subterránea que se niega a sacrificar la calidad de su producto y un gremio que pretende fortalecerse, respondiendo a las demandas de un consumidor sofisticado.

Historia antigua – mercado nuevo 

Manigua es un término propio de los anales de la historia nacional y que hace referencia a lo más húmedo, profundo e inexpugnable de la selva tropical colombiana. Un espacio virgen donde la brutalidad de la civilización no alcanza su brazo y en donde proliferan también, la magia y las criaturas que de ella provienen; en otras palabras, el entorno místico que da cierta particularidad a nuestra cultura y su territorio. Esa definición pudo haber sido una brillante excusa para darle ese toque de autenticidad a una marca, que el maestro cervecero Felipe Domínguez y su gerente comercial Carlos Albán identificaron a través de tres deidades de la mitología criolla: El Mohán, La Llorona y La Muelona; estas viejas leyendas de nuestro folclor y ruralidad son ahora los tres tipos de cerveza que fabrican en Manigua.

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Cuando Manigua arrancó en el año 2010 bajo el nombre Cervecería de los Andes, su cerveza insignia fue la “Sierra del Tigre” y hoy, esa misma tradición de resaltar la cultura colombiana en su marca permanece intachable, pues según Albán “hace un año decidimos lanzar una marca que generara identidad y reciprocidad con el público colombiano y le pusimos “Manigua”, un concepto que nace de la novela La Vorágine y por eso resolvimos también que nuestros estilos de cerveza llevarían nombres que hicieran alusión a los mitos y relatos del campo”.  

En 2015, la Mohán ganó el premio a mejor cerveza artesanal en un Festival organizado por Cerveceria Rey Buffalo y por Cerveceria Tomahawk; el premio mayor fue entregado por Bogotá Beer Company – BBC, quien también sirvió como empresa anfitriona del evento. Por otro lado, la tipo Llorona recibió mención de honor en el Sunday Beer Festival, feria realizada el pasado mes de septiembre en el Hotel Wyndham de Bogotá.

La calidad de la cerveza es una prioridad, pero las experiencias son igualmente necesarias; ese es el lema de Manigua y de un gremio que quiere permanecer unido frente a las dinámicas de una industria ya posicionada. Hace un mes que la cervecería abrió su propio bar en el barrio Palermo y desde ahí pretenden promover su marca y estilos exclusivos. Si gustan conocer y probar estas legendarias bebidas, pueden visitar su fábrica ubicada en la Calle 66 No. 20-18 o pueden caer a la Casa Manigua en la Calle 45 No. 19-28.