Se necesitaría planeta y medio para subsanar las necesidades de la humanidad.

Un 19 de diciembre de 1987, la tierra sobrepasó el presupuesto en recursos naturales, desde ese año hemos ido agotando de forma rápida nuestros recursos. El 8 de agosto, día de la Sobrecapacidad de la tierra. La DW habló con Mathis Wackernagel, cofundador de Global Footprint Network, organización internacional que busca consientizar a los gobiernos y las personas a cuidar los recursos naturales del planeta tierra.

Cuando hablamos de huella ecológica, Mathis Wackernagel, explica que es una medición física, un ejemplo es cómo el granjero; se mide el terreno que disponemos, ecológicamente hablando. Luego con esta observación se mide el resto de la huella del terreno total que se necesita para producir todo lo que necesita el ser humano, por ejemplo, cuanto terreno se necesita para sembrar papas, cebolla, trigo o algodón, para absorber el Co2 y la quema de combustibles fósiles para hacer funcionar las ciudades donde vivimos.

La huella del dióxido de carbono se convierte en una parte importante en la huella ecológica. Pero si deseamos mantener la meta de la cumbre climática celebrada en París  y no superar los dos grados Celcius, tendríamos que obtener una huella de carbón hasta 2050, el problema aquí es la capacidad del planeta para lograr regenerarse . Actualmente la huella de Co2 supone el 60% de la huella ecológica mundial, debido a que la mayoría de nuestra economía trabaja con combustibles fósiles.

Esto significa que no podemos mantener 20 años  con el nivel actual de emisiones, en pocas palabras, debemos de reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles.

El cálculo se hizo según los recursos que la tierra puede renovar en un año, pero del 1 de enero al 8 de agosto estos recursos se han agotado.

¿Cómo se logra este cálculo?

Se emplean estadísticas de Naciones Unidas para añadir las necesidades de la humanidad, textiles, alimentos, energía. Se hace el cálculo según el terreno que se necesite para reponer dichos materiales. Actualmente consumimos un 60% más rápido de lo que pueden reponerse.

Vivimos encima de nuestras posibilidades ecológicas, países como Alemania y Costa Rica han apostado por la modernización de sus modelos energéticos, pero esto no es suficiente. Es necesario que más países busquen nuevas formas de proveer sus necesidades energéticas y evitar una dependencia absoluta de las energías no renovables.

Fuente: Deustche Welle