Comprenderte es imposible.

Miro tu manos suaves y bellas, y el daño que hacen es irreversible. Miro tus labios secos; gastados, que continuamente cubres de colores, que se contraen y se expanden mientras las ondas golpean fulminante mis oídos. Ese fondo oscuro que contrasta con tu piel, esconde los demonios que llevas a tu espalda. Tu cabello aunque corto logra ocultar tus mentiras. Te excusas siempre de tus apariciones en mi sueños, como las corporaciones que destruyen nuestro paraíso. Te gusta causar dolor. Te gusta sentir mi corazón agitado; quebrándose. Te gusta el movimiento de mis venas aguantando el sufrimiento. Te ríes porque sabes lo que pienso, te burlas por las ilusiones de mi cerebro, y callas cuando debes para ver mi desespero. Te alejas en las sombras, mientras quedo ciego bajo la bombilla del pasado. Eres un juez que me condena a la fría, mugrienta y triste soledad como un gobernante lo hace con su pueblo.

Comprenderte es imposible.

No logro sentirte, estas ausente como estado, eres tirana como la democracia y cruel como la iglesia. Eres mi transporte al infierno, por tu actos, por tus deseos, por tus pensamientos. Pero yo soy el boleto, por que acepto ser el perro.

 

Juan Carlos Gonzalez