Mujer de ojos blancos, porque se ven ausentes los pozos de agua en usted, la destrucción de aquella pocilga a llegado a su estación de tren, he aquí el infierno en los suelos, porque robar con esas manos bonitas mujer, porque me has dejado tirado en la esquina de la casa amarilla, aquel sitio me tortura de olvido.

Mujer no me dejes en el mar del agua oscura y contaminada, los trozos de carne se han abrazado en ella, recuerda que estuve de tu mano, te amaba en ese entonces con tu andar de zombie, no grites mujer de las pupilas perdidas, ya no hace falta llorar, su cuerpo ha perdido el agua.

Me he dormido en los brazos del monstruo de invierno, anhelo no morir madre en este largo viaje sin nevado, en su cabeza, la miseria.

 

Maria Fernanda Chambueta Cardozo

Parasito