El director y gestor cultural colombiano Felipe Aljure es el encargado de asumir la Dirección Artística del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias a partir de su edición 59. Aljure llega a continuar el proceso que ha convertido al Festival en uno de los mayores referentes para la cinematografía de la región, primero bajo la dirección de Monika Wagenberg y posteriormente, con Diana Bustamante a la cabeza, quienes cumplieron esta labor durante dos periodos de 4 años.

A Felipe nos lo trajo el solsticio de verano, el pasado 21 de junio. Su alto nivel intelectual y experiencia desde muchos lugares del cine, le han permitido concebir una mirada ancha y reflexiva que fortalecerá nuestro presente y continuará elevando el futuro festival”, asegura la directora general del FICCI, Lina Rodríguez. “Es un hombre de una condición humana excepcional y de gran carisma, que desde su oficio ha interactuado durante décadas con el festival y la ciudad de Cartagena”, agrega.

 

La experiencia como director, productor y gestor cultural, le dan la posibilidad de comprender la magnitud, relevancia e historia del Festival. Felipe Aljure es uno de los referentes de la cinematografía colombiana de las últimas tres décadas. En 1991, realizó su ópera prima La gente de La Universal, largometraje cuyas innovaciones estéticas y narrativas lo han convertido en una película de culto del cine nacional siendo considerada, por muchos, como la mejor película en la historia del cine colombiano. Posteriormente, luego de dirigir la serie de televisión Mambo (1994), fue el primer director de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura y una pieza clave en el proceso de formulación de la Ley de Cine. Esta experiencia lo mantuvo alejado del set por un buen rato, tiempo durante el cual se desempeñó como consultor, docente universitario y en otros ámbitos culturales del país. Solo hasta 2006, volvería su trabajo como director a la pantalla grande con El Colombian Dream y nueve años después con Tres Escapularios (2015), demostrando en ambas una continua experimentación técnica, estética y narrativa.

El cine colombiano ha tenido en Cartagena un punto de encuentro con otros cineastas y cinéfilos, un escenario para mostrar su cine y ver el de otros territorios”, asegura Felipe Aljure, cuya relación cercana con el FICCI comenzó desde la Dirección de Cine para apoyarlos durante el inicio del Ministerio de Cultura. “En el pasado se habían acercado a mí para proponerme como candidato a la junta pero en realidad no era el momento para mí por los proyectos que estaban en desarrollo y los tiempos. En esta ocasión hemos podido conversar con la junta y la gente que lleva el festival y ha habido tiempo para identificar temas de interés mutuo y el apoyo y libertad para desarrollarlos en el marco de la edición 59”, asegura sobre su nombramiento como director artístico.

La experiencia de Aljure va más allá del ámbito nacional. Estudió Art and Technique of Film Making en Londres. Sus inicios en el mundo cinematográfico se dieron como asistente de producción de Crónica de una muerte anunciada (1987) del italiano Francesco Rosi, asistente de cámara de películas como La Misión (1986) del inglés Roland Joffé, y asistente de dirección en María Cano (1990) de Camila Loboguerrero y Rodrigo D no futuro (1990) de Víctor Gaviria. Su filmografía incluye créditos como jefe de casting local y director de la segunda unidad de El amor en los tiempos del cólera (2007) de Mike Newell, supervisor de producción en Colombia de The Next Three Days (2010) de Paul Haggis y productor ejecutivo de The Lost City of Z (2016) de James Gray.

Sobre el nuevo reto a cargo de la Dirección Artística del FICCI asegura que “lo primero que haremos es preservar el legado que el festival ha construido en 58 ediciones y honrar la obra de Víctor, de Mónica y de Diana que con su gestión han mantenido vigente y visibilizado el festival en el tiempo. El festival siempre tendrá buen cine, invitados que nos aporten y reflexiones profundas sobre la coyuntura del cine colombiano, el caribeño, el latinoamericano y el mundial. Esa tribuna hay que defenderla y evolucionarla hacia donde lo indiquen los hechos sociales, tecnológicos y culturales del mundo, de modo que ir al festival sea siempre una experiencia que nos enriquezca como personas, sin importar si somos cineastas, cinéfilos o simplemente amantes del cine y de la ciudad de Cartagena”.

A lo que Lina Rodríguez agrega que la experiencia de Aljure será clave en la evolución del FICCI. “Gracias a su paso por la Dirección de Cinematografía, su larga trayectoria en el oficio de la producción y dirección, su invaluable aporte en concepción de las leyes de cine y gestación de sus políticas públicas, el FICCI continuará fortaleciendo sus lazos con la audiencia y estrechando relaciones con la industria audiovisual de la región. Confiamos en su cosmovisión y trayectoria para evolucionar el festival desde la dirección artística. Será un gran co-equipero para gestionar aciertos fundamentales a favor de la sostenibilidad del FICCI”.

Con nueva Dirección Artística, el Festival seguirá haciendo lo suyo: consolidarse como la fiesta que celebra lo mejor del cine desde hace 58 años, siendo auténtico, con su identidad Caribe, llevando a reflexiones de interés a la industria, siendo hospitalario y buen anfitrión, pero sobretodo marcando su compromiso con la audiencia, su público vivo y ávido de búsquedas que los lleven a trascender en lo humano. Los esperamos en nuestra edición 59, del 06 al 11 de marzo de 2019.