Un paciente afectado por un cáncer en el cuello recibe las dos primeras vértebras creadas por impresión 3D. Una tecnología que salva su movilidad y también su vida.

Cuando Drage Josevski fue diagnosticado de un tumor en su cuello, el pronóstico que le dieron los médicos no era bueno. La localización del condroma hacía muy difícil que pudiera ser operado y la evolución del cáncer ponía en peligro su columna vertebral y su movilidad en el futuro. Según los expertos, era probable que el paciente fuera perdiendo la habilidad de mover brazos y piernas, hasta perder por completo la capacidad de respirar e incluso de comer.

El condroma detectado, un tipo de tumor poco frecuente que presente una baja malignidad, ponía en peligro la vida de Josevski. Por eso los médicos decidieron arriesgarse y probar una técnica innovadora, que está cambiando la forma de entender la medicina. Ralph Mobbs, neurocirujano del Hospital Prince of Wales de Sydney en Australia, se planteó aplicar la impresión 3D para tratar de salvar al paciente. Y para sorpresa de todos, lo logró.

Según explicó el médico,  “en la cima del cuello hay dos vértebras altamente especializadas que están involucradas en la rotación y flexión de la cabeza. Este tumor había ocupado estas dos vértebras”. Con el fin de eliminar el condroma, Mobbs utilizó la impresión 3D para fabricar dos vértebras artificiales. Su idea era aplicar estos “dispositivos” para sustituir los huesos afectados y así frenar el avance del cáncer, que amenazaba la movilidad y la vida de Josevski.

impresión 3d

Aunque no es la primera vez que se reconstruyen vértebras usando hueso de pacientes, esta es la primera vez que la impresión 3D consigue diseñar y fabricar dos implantes, utilizados además en la lucha contra el cáncer. El trabajo del hospital con la compañía Anatomics permitió además generar varios modelos de vértebras con los que ensayar la intervención quirúrgica, considerada de alto riesgo por los especialistas.

Con estos resultados, las impresoras 3D vuelven a demostrar su potencial en medicina, donde ya han conseguido crear prótesis artificiales, avanzar en el diseño de órganos en el laboratorio o la construcción de otros huesos como el esternón, también trasplantados en pacientes. Resultados que, sin duda, demuestran el gran futuro que tiene por delante la impresión 3D en el cuidado y mantenimiento de nuestra salud.

Imágenes | Ralph MobbsCMSRC (Wikimedia)