Si Miami tiene a Wynwood, La Habana tiene “El callejon de Hamel”, una galeria al aire libre donde a traves de los coloridos murales es posible sumergirse en las raices de la cultura AfroCubana.

Este callejon hace parte de la ruta de turismo alternativo que se puede hacer en la Habana. Además de los iconos socialistas, comunistas y/o castrochavistas, la isla tiene todo un circuito cultural “underground” por explorar.
Esta ubicado cerca del malecon en la barriada de Cayo  Hueso y a unos minutos del downtown. La entrada es totalmente gratis sin embargo los guias turisticos estan al acecho para contar historias a cambio de unos C.U.C (Peso convertible cubano).

  

Una vez allí, vas a tener la oportunidad de conocer este proyecto cultural comunitario. Un foco de ideas y arte que se empezó a gestar en la misma época en la que otros paises vivíamos el auge anglo del Mtv, Super nintendo, nike y pepsi.
En esa época dorada de los 90´s un tal Salvador Escalona, Escultor y muralista Cubano, al ver el mal estado de las fachadas de las casas y a solicitud de un vecino, decidió transformar el paisaje para plasmar y difundir los orígenes africanos de la identidad cubana a través de elementos religiosos y culturales plasmados en los muros del callejón.
A pocos pasos al interior de la entrada del callejón, el arte y la cultura atrapan a cualquiera. Así como se asoman paredes con diseños abstractos y surrealistas que nos hace vivir esa esencia mística de la cultura AfroCubana, las puertas de algunas casas transformadas en centros culturales, se abren para permitir esos encuentros personales al son de una bebida y la musica  típica de la isla.

Como muchas raíces de un mismo árbol, la música, el arte, la pintura, la religión, la santería y la poesía, se encuentran en un mismo espacio para transformar desde lo mas cotidiano; una bicicleta oxidada, una bañera con mensajes literarios y filosóficos o un maniquí futurista.