El tratamiento que se le está dando al cannabis en el S. XXI, es una revolución a nivel mundial. Desde sus inicios el uso de esta planta ha generado un debate moralista entre los jefes de estado y los ciudadanos que la consumen.


La planta de marihuana es conocida a nivel mundial por los millones de usuarios que la usan con fines religiosos, económicos, medicinales y recreativos. Las tres últimas prácticas son las más controversiales por la legislación de cada país. A pesar de ir en contra de las leyes de cada estado, personajes influyentes en la sociedad han aceptado que en algún episodio de sus vidas han estado bajo los efectos de la marihuana. Los fines… no se saben.  

 

El uso recreativo y medicinal del cannabis ha dejado de ser un tabú. Y es por esto que grandes empresas como Santa Marta Golden Hemp SAS, Sativa Nativa SAS, entre otras. Han adquirido licencias para el cultivo del cannabis con fines medicinales, apostándole a un nuevo modelo de negocio, el oro verde. Al mismo tiempo, existen colectivos que se aventuran en el comercio que gira en base a la planta, haciendo uso de la repostería, confitería o pastelería, entre otras.

La revista Culture United tuvo la oportunidad de encontrarse con el colectivo bogotano, Los helados de la abuela Maria Juana, al mando de Esteban Cortés, quien vio una oportunidad de negocio al combinar los conocimientos de destilar marihuana y la receta secreta que tenía su abuela para fabricar helados, creando un producto innovador en el mercado. A continuación tenemos la entrevista:

En la reunión que se realizó con el colectivo se evidencio, que a pesar de su corta experiencia en el mercado ha sobresalido -haciendo uso de la red social de Facebook- promocionando su ingeniosa idea de elaborar un helado con extractos de cannabis. Al mismo tiempo se destaca la utilidad medicinal que brinda a los usuarios, ayudando a tratar enfermedades crónicas como: epilepsia, depresión, cáncer, entre otras.

El mercado de este producto demuestra que el uso de la planta tiene diversos beneficios para el desarrollo del ser humano, aparte de brindar propiedades curativas abre espacios de recreación, comunicación y esparcimiento para los  activistas que buscan desestigmatizar el movimiento cannábico.