Esta colorida escalera ubicada en el barrio de Lapa en Rio de Janeiro tiene como referencia una serie de sucesos tanto famosos como inesperados.

En 1983 el chileno Jorge Selaron se instalo en Rio y tan bien le fue que decidio rendir homenaje a la ciudad decorando con piezas de marmol cada escalon de la escalera que sube desde el barrio Lapa hasta el convento de Santa Teresa. Selaron, quien al parecer tenia bastante tiempo de sobra y demostraba demasiado amor por la ciudad de las favelas, comenzo el proyecto con los colores de la bandera de Brazil pero por al ver una tienda de antiguedades, encontro piezas de todo el mundo con lo cual se inspiro y su obra adquirio un toque multicultural.

Fue tal la fama de esta escalera, que muchos visitantes de diferentes partes del globo, desde Perú pasando por Roma hasta SudAfrica donaron piezas representativas de cada pais de origen, las cuales eran entregadas al propio Selaron al que era facil ver trabajando en su obra o hablando con los turistas.

Incluso el rey del pop, Mr Jackson tuvo que pensar en un lugar para realizar por segunda vez, el video de la canción “they dont care about Us” ya que el primer video realizado contenía imágenes muy directas que escandalizaron la “recta moral” de algunos sectores importantes de la vida política y de la industria musical.

Ese suceso lo llevo a Rio de Janeiro, atraído por la fama de las escaleras de Selaron y después de acordonar el barrio completo, encontró lo que sería el contenido visual final para acompañar las notas de su canción. Tambores, un buen grupo de artistas y el Rey del pop en una de las escaleras mas coloridas del mundo, le hablaban al mundo “They dont care about us” versión Brazil
A partir de esa fama, han sido muchos los visitantes que han caminado esa obra de arte urbana. Quizá uno de los pocos trabajos artísticos que han sido pensados no solo para decorar o para servir de marco de fotografía. Esta clase de arte permite que el espectador se siente en ella e incluso sirve como espacio de tránsito, escaleras al cielo para el viaje al mas allá como lo pudo comprobar el propio Selaron, quien para el año 2013 en circunstancias desconocidas apareció muerto en los primeros escalones de la obra a la que le dedico mas de 20 años de su vida.