En abril de este año la alcaldía de Peñalosa radicó formalmente ante la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), una propuesta para volver a delimitar la Reserva Thomas Van Der Hammen.

Esta iniciativa de la alcaldía causo descontento entre expertos ambientalistas que dicen que esta no es distinta a la planteada en el año 2015, por el contrario, el distrito no solo sostiene que es mejor si no que busca hacer de esta un lugar público y con más accesibilidad para los bogotanos. En el documento que fue presentado a la CAR, la alcaldía propuso cambiar el trazado de la reserva para que pase de 1.396 a 1.710 hectáreas y el sector de conservación ambiental de 634 a 1.104 hectáreas.

Imagen de: deskgram.org

El documento de 1.200 páginas sustenta la intención del distrito basándose en estudios científicos, ambientales y técnicos; según la alcaldía, para esto se tuvieron en cuenta variables como restauración, conectividad, conservación y servicios ecosistémicos. El profesor Orlando Rangel, doctor de biología de la Universidad Nacional critico esto diciendo que “No hay dónde se pueda facilitar la conexión vital porque todo está urbanizado, las condiciones del sustrato cambian, se pierde el flujo superficial y las posibilidades de restauración-regeneración de la biodiversidad original”.

Desde hace aproximadamente 2 décadas, el Ministerio del Medio Ambiente propuso que la Reserva Thomas Van Der Hammen debía ser tratada para su conservación, no para la expansión urbana como ha tratado de hacer el actual alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa desde el año 1999, esta es la principal causa de la controversia que ha rondado este tema desde hace 3 años.

Alcaldía Peñalosa y la Van Der Hammen:

El actual alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa, desde finales de la década de los 90’s se ha mostrado “obsesionado” por la urbanización de la Reserva Forestal Thomas Van Der Hammen cuando se discutía la expansión del norte de la ciudad, por lo que un grupo de ambientalistas y expertos en urbanización se opusieron a proyectos como la creación de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), debido a los impactos que traería a diferentes zonas ecológicas de Bogotá entre estas algunas porciones de la reserva.

Imagen de: www.reservathomasvanderhammen.co

En el año 2015  Peñalosa ya posicionado como alcalde de Bogotá, intenta intervenir nuevamente la Van Der Hammen. El 29 de abril de ese año presento su plan de desarrollo al concejo de Bogotá, desde el cual se anunció la venta de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), suceso que creo polémica en ese entonces debido a que esta siempre fue una compañía emblemática para la ciudad.

Dentro de ese mismo plan de desarrollo de 604 páginas, se hallaba otra iniciativa que al igual que la venta de la ETB causaría controversia, se trataba del proyecto de urbanizar la reserva Thomas Van Der Hammen, ubicada en lo que se denominó por esta administración: ciudad norte. En ese proyecto se determina que Ciudad Norte contaría con un estimado de 6.000 hectáreas y en esta se alojarían 1,8 millones de habitantes, en este mismo se mencionaba que una de las ideas de esta urbanización era el restablecimiento de la interconexión ecosistémica de la zona.

Imagen de: www.reservathomasvanderhammen.co

La realidad de esto es que dentro de las 6.000 hectáreas con conformaban este proyecto, se encontraban las 1.400 de la Van Der Hammen que según expertos, estudios y datos, se demostraba que esta reserva es de vital importancia para la sostenibilidad del medio ambiente de Bogotá gracias a la riqueza natural de este lugar. Mientras tanto el alcalde Peñalosa argumentaba su proyecto, resguardándose en el enunciado de que la “Van Der Hammen no tiene nada distinto a cualquier otro potrero”, lo que una vez más causo disgusto entre expertos y la ciudadanía.

Acá dejamos un vídeo que habla sobre la Reserva Thomas Van Der Hammen: