La Sala Plena de la Corte Constitucional dejó en firme  los artículos 655 y 658 del Código Civil, que estipulan que los animales son bienes inmuebles que pueden ser comercializados y que están sujetos incluso, a regulación tributaria. Sin embargo, el alto tribunal dispuso también, que los animales son seres sintientes que no pueden ser objeto de alguna forma de violencia, en conformidad a lo establecido por la Ley del Maltrato Animal (Ley 1774 de 2016).

La sentencia dictada por la Corte Constitucional se debió a una demanda interpuesta por el entonces Personero de Bogotá,  Ricardo María Cañón, quien habría solicitado a la justicia declarar la inexequibilidad de estos artículos, pues según él, van en contra de lo pactado en la Constitución de 1991, la cual consagra a los animales como seres vivos y no objetos o cosas inanimadas.  La acción de demanda del expersonero Cañón había sido rechazada por el Procurador General Alejandro Ordóñez, quien pidió al alto tribunal rechazar este recurso porque atentaba contra lo establecido en el viejo Código Civil y porque según él, “los animales no son personas”.

Pese a que la Ley 1774  modificó lo estipulado en el artículo 655 de 1887,  aun existen contradicciones y vacíos jurídicos, que a juicio del expersonero y demandante, permite a la justicia colombiana ignorar la condición de seres vivos y sintientes de los animales. La decisión de la Corte Constitucional rechaza la solicitud de inexequibilidad de los controversiales artículos, pero exige a las autoridades castigar a los maltratadores.

 

Los artículos de la discordia: 

1. Ley 57 de 1887 del Código Civil colombiano: 

ARTICULO  655. MUEBLESModificado por el art. 2, Ley 1774 de 2016 Muebles son las que pueden transportarse de un lugar a otro, sea moviéndose ellas a sí mismas como los animales (que por eso se llaman semovientes), sea que sólo se muevan por una fuerza externa, como las cosas inanimadas.

Exceptúense las que siendo muebles por naturaleza se reputan inmuebles por su destino, según el artículo 658.

ARTICULO 658. INMUEBLES POR DESTINACIÓN. Se reputan inmuebles, aunque por su naturaleza no lo sean, las cosas que están permanentemente destinadas al uso, cultivo y beneficio de un inmueble, sin embargo de que puedan separarse sin detrimento. Tales son, por ejemplo:

Las losas de un pavimento.

Los tubos de las cañerías.

Los utensilios de labranza o minería, y los animales actualmente destinados al cultivo o beneficio de una finca, con tal que hayan sido puestos en ella por el dueño de la finca.

Los abonos existentes en ella y destinados por el dueño de la finca a mejorarla.

Las prensas, calderas, cubas, alambiques, toneles y máquinas que forman parte de un establecimiento industrial adherente al suelo y pertenecen al dueño de éste.

Los animales que se guardan en conejeras, pajareras, estanques, colmenas y cualesquiera otros vivares, con tal que estos adhieran al suelo, o sean parte del suelo mismo o de un edificio.