El coleccionista Daniele Bagnoli, proveniente de Salerno, Italia, una ciudad portuaria situada al sureste de Nápoles, se interesó y decidió aventurarse por los sonidos Latinoamericanos como: “la cumbia”, “la salsa”, “el latin funk,” entre otros, para incrementar su colección de vinilos, que oscila entre los 5000 acetatos.

Daniele o Danny Kodama Kingston, aparte de dedicar su vida a la colección de vinilos, tiene estudios en Geografía Social, profesión que le permitió tener una perspectiva más amplia de la sociedad. ‘Danny’, al juntar las dos ocupaciones, concluyó que a la vida humana, le hace falta música. Y es por esta razón, que decidió realizar diferentes intervenciones musicales con la creación del Giant Killa Sound System. Un proyecto musical que desarrolló para transmitir las vibraciones del Reggae, el Dub y sus derivados.   

La trayectoria musical de ‘Danny’, estaba en un proceso donde promocionaba la música latinoamericana, especialmente géneros como: “la cumbia”, “la salsa” y “el latin funk”. Por otro lado, al vivir y trabajar en lugares como “Barcelona”, “Valencia” y ”Granada”, le permitieron conocer muchos amigos colombianos que le brindaron hospitalidad y un hogar en el territorio latinoamericano.

En su expedición por encontrar nuevos vinilos para su colección, llegó al territorio colombiano, para dejarse contagiar de los ritmos tropicales que tanto llamaban su atención. En su visita tuvo un encuentro con Culture United, donde nos comentó algunas cosos sobre su gusto hacia la música  de vinilos.

-¿Que lo motivó a empezar a coleccionar vinilos?

No me considero un verdadero coleccionista, me gusta salir de los esquemas y no caber en ningún marco, mis primeros discos fueron los que encontraba en casa de mis padres y mis tíos: rock, jazz, funk, música italiana, pero no empecé a comprar discos hasta principios de 2000, cuando ya el sound system había arrancado y tuve un fuerte impulso a separar parte de mis ahorros del trabajo para unas compras más regulares.

-¿Qué influencias tuvo para empezar a coleccionar vinilos?

En ese tiempo mis influencias estaban transitando desde el hip hop y el rap underground al raggamuffin, el reggae foundation y el primer dancehall, así que mis primeros discos fueron unos pequeños lotes baratos de 45s jamaiquinos años  90 de segunda clase. Hasta el 2012 solo he adquirido y vendido reggae, roots, dub, ska, digital, pero a partir de ese año he sido parte de proyectos colectivos de música de todo el mundo como Pu.Ba.La selectors y me he convertido en un todero de las tornamesas.

– ¿De qué manera obtiene los vinilos?

No obstante el vinilo haya vuelto prepotentemente de moda y la explosión de los sound system en todo el mundo haya favorecido la subida de las ventas y de la producción, hay discos que resulta muy difícil encontrar en la tienda del barrio o en cualquier mercadillo, además que la mayoría de negocios físicos ha casi del todo desaparecido. Casi todos los vinilos se compran hoy a través de internet, por eBay, discogs.com y otros canales de venta privados. El negocio se ha vuelto global y al alcance de todos.

– ¿De qué región pertenecen los vinilos que usted más aprecia?

Actualmente hay en mi casa algo más de 5000 discos, y la mayoría de ellos han sido fabricados en Jamaica, una isla muy pequeña capaz de producir una cantidad impresionante y novedosa de música a lo largo de los últimos 50 años.  Inglaterra, U.S.A., Italia, Brasil, Colombia, parte de Africa y muchos otros países están representados dentro de la colección.

– ¿Qué géneros musicales son de su preferencia para coleccionar?

En primer lugar el reggae y el dub, por el otro lado la cumbia y la música tropical. Entre estos dos mundos hay espacio sobre todo para el funk, el soul, la disco, el hip hop, los breakbeats, y es un placer compartir con el público una selección musical muy variada entre clásicos y rarezas.

-¿Es más complicado acceder a música en Latinoamérica o Europa?

Son dos mundos que no se pueden comparar fácilmente, y es diferente la forma de manejar la venta de discos en los dos continentes. En general, America Latina es todavía un lugar feliz para comprar música local y tradicional, que les apetece a melómanos y extranjeros, pero de pronto no ofrece tantas posibilidades de adquirir de manera física, la música que se ha producido afuera. De todas maneras hoy se consigue por internet casi toda la música, tanto en Europa como en Latinoamérica, así como en tiendas especializadas que se pueden encontrar en ambos continentes. Creo que en Bogotá hay bastantes, de diferentes clases y estilos.

-¿Qué lo motivó a venir a Latinoamérica?

En general, estaba en un proceso en el cual iba promocionando allí ya hace como seis años la música latinoamericana, especialmente la cumbia, la salsa y el latin funk, una investigación bastante profunda. Viviendo y trabajando en lugares como Barcelona, Valencia y Granada he tenido la suerte de conocer muchas amigas y amigos colombianos y gracias a ellos se me ha hecho concreto y más fácil llegar aquí, tener contactos, apoyo para conocer y seguir investigando la música y atar excelentes amistades.

¿Cuáles cree que son los principales aportes de Latinoamérica a la música?

Es una buena pregunta, depende también de cual género y estilo, pero con certeza aspectos como el ritmo, el sentimiento, la gran calidad musical, la afición al baile, es lo que mas define el sonido latino fuera de América Latina.

– ¿Cuáles son las principales diferencias que ha encontrado entre la música latinoamericana y europea?

En general, trato evitar de que se considere Europa como un conjunto unitario, pues entre por ejemplo el sur de Italia, Portugal, Grecia y España tienen condiciones sociales y económicas profundamente diferentes respeto a lo que son países como Alemania, Francia, Suecia, Inglaterra. Dicho eso,  en Latinoamerica hay mucha cultura de música en la calle y en contextos familiares, que por cierto en Europa se ha bastante perdido, llegando a niveles de prohibición y “rechazo vecinal” muy extremos.  Además,  en Latinoamerica se percibe màs la influencia de las elites culturales tambièn en la música alternativa. Por otra banda, Europa cuenta con circuitos musicales bastantes más consolidados, pero L.A. se muestra muy competitiva al respeto.

– ¿Cuál es la principal riqueza de la música colombiana?      

Sin alguna duda su gran variedad, el mestizaje y la tremenda, posiblemente única, combinación de influencias, herencias y tradiciones debida a su historia de opresión, esclavitud y consecuente convivencia étnica que ha convertido Colombia en un verdadero ejemplo de multiculturalidad.

-¿En qué momento surgió la idea de fundar el Giant Killa sound system?

Eso fue a principios de anos 2000, éramos unos pelados que estaban muy enamorados de la música reggae pero era muy difícil expresarse en público. Los bares no pagaban y no mostraban alguna sensibilidad. La construcción del sound system fue la respuesta a la necesidad de ser independientes en la difusión de nuestros gustos musical y al mismo tiempo una tarea para seguir con el compromiso hacia la sociedad, aprovechando el poder de amplificar la voz de los barrios y los mensajes inherentes a nuestro activismo, que siempre ha sido muy fuerte.

-¿Cómo hizo para desarrollar este proyecto del sound system?

La verdad que no ha sido fácil. Siendo entre los pioneros en la época, contábamos con toda la amistad y el respeto de los otros sound systems y colectivos que en toda Italia estaban empezando a trabajar en el mismo marco, pero también nos tocaba movernos en un contexto totalmente fuera de los esquemas musicales predefinidos. Nuestra actitud ha sido concretamente rebelde, pirata, actuando sin permisos en lugares públicos tanto como espacios naturales. La escasez de los recursos nos dio para sacarle jugo a cualquier cacharro de segunda mano, viejos parlantes reciclados, y poco a poco levantar un sonido satisfactorio. También contamos con el apoyo de los “centros sociales”, las casas culturales ocupadas y auto-gestionadas que, al menos en la primera década del nuevo milenio, empujaron al máximo la vaina contracultural en todo el País, ofreciendo muchas veces un hogar para el desarrollo y crecimiento de los sound systems.

-¿Cuál es la importancia del sound system en una comunidad?

El sound system debería siempre tener una vinculación con la sociedad y las comunidades locales, porque es un medio de difusión para la voz de aquellos que no tienen otra posibilidad de expresarse. También es interesante cuando las comunidades participan en su construcción y toman parte a sus presentaciones, tanto los jóvenes como los mayores. Hay que admitir que la fuerte oleada de los nuevos sound systems y su impresionante difusión, en ciertos casos ha opcionado por prescindir de la vuelta comunitaria y colectiva, limitándose a mera expresión musical y tal vez egocéntrica. Quien lleva todavía el sound system de forma guerrera a las calles merece muchísimo respeto porqué es una labor más valiosa y difícil qué tocar solo en los clubs y en los festivales.

A continuanción, el melomano Daniele, nos inivita a escuchar su canal de mixcloud: www.mixcloud.com/discover/danny-kingston/