El tema de la legalización o regularización de la marihuana siempre ha sido y seguirá siendo un asunto que va a causar controversia, en muchos países se están implementando o modificando leyes constantemente haciendo de este un tema político. En algunos lugares como California y Uruguay, se ha logrado hacer del uso recreativo de la marihuana legal; por su lado, Colombia sigue trabajando en políticas que regularicen el uso del cannabis, logrando avances en el tema del uso medicinal pero la parte recreativa aún está en “veremos”.

La prohibición del cannabis en Colombia se inicio en los años 30, pero se consolido políticamente en la década de los 40 con la llamada “Ley Consuegra” del año 1946; el entonces senador barranquillero Néstor Consuegra, presento esta ley que buscaba endurecer las penas contra la venta y consumo de marihuana en el país, juzgando a esta planta como su fuera una problemática de salud pública.

Después, en 1949 el gobierno del entonces presidente Mariano Ospina Pérez expidió otro decreto contra la marihuana con el cual se dio la prohibición en todo el territorio colombiano, haciendo que se fijaran penas entre los seis meses y los cinco años de cárcel, para todo aquel que suministrara la planta, dejando desde entonces al país en lo que se ha llamado el limbo legal de la marihuana en Colombia.

 

Imagen de: lamarihuana.com

 

Desde entonces en Colombia las leyes que se relacionan con el cannabis y sus distintos usos, han sido muy confusas y gran parte de los usuarios de esta planta tienen poco conocimiento sobre estas, lo que hace que no se tenga claridad sobre el cannabis y su situación política actual en el país.

A continuación, expondremos algunos de los cambios que ha tenido la política que gira en torno al cannabis en Colombia desde el 2016 tanto en su uso medicinal como recreativo.

Imagen de: marihuana.blog

En el año 2016 se dio uno de los grandes pasos para la marihuana con fines medicinales en el país, en julio de ese año, se dio luz verde a la ley 1787 desde la cual se buscaba la creación e implementación de un marco regulatorio que abría la posibilidad a las personas de acceder de forma segura al uso médico y científico del cannabis en el país. Por medio de la reglamentación de la producción, almacenamiento y comercialización de las semillas de cannabis.

Esta ley permitió que el cultivo, producción, fabricación, exportación, importación, almacenamiento, comercialización, uso y posesión de las semillas de esta planta y la variedad de productos que se pueden obtener derivados de esta con fines medicinales y científicos, fueran permitidos, pero con mediación del estado, haciendo que los entes encargados de otorgar licencias para su producción, comercialización y demás, fueran los ministerios de Salud, Justicia y Agricultura.

Esta ley se generó gracias al Proyecto de Ley 80/14 presentado por el senador Juan Manuel Galán con el que pretendía reglamentar el Acto Legislativo 02 de 2009 en lo que concernía con el cannabis medicina.

Luego de esta ley en abril de 2017 el Ministerio de Salud y Protección Social expidió un decreto de ley 613 que reglamento la ley 1787, el cual reglamentaba las actividades de cultivo, comercialización y uso de semillas. Esta norma de autocultivo permitió a los colombianos tener hasta un total de 20 plantas de marihuana sin tener la necesidad de adquirir licencias o registro alguno, de esta manera los cultivadores consiguieron que se logrará reconocer sus necesidades y las de las personas consumidoras de cannabis que poseían sus propios cultivos, para hacer uso de estos únicamente para consumo propio, haciendo que los colombianos pudieran obtener hasta 10 gramos de marihuana al día.

Imagen de: elpais.com.co

En este mismo decreto 613, se reglamento otros aspectos como la asignación de licencias para el cultivo de la planta, dividiéndola en 4 tipos de licencia:

  • Licencia de fabricación de derivados de cannabis.
  • Licencia de uso de semillas para siembra.
  • Licencia de cultivo de plantas de cannabis psicoactivo.
  • Licencia de cultivo de plantas de cannabis no psicoactivo.

Esta otorgación de licencias no tiene nada que ver con el tema del autocultivo, esta reglamentación se presento para las empresas o personas naturales que produjeran marihuana con fines medicinales, teniéndo la posibilidad de obtener una de estas 4 licencias por un periodo de 2 años que podría ser renovable.

También se regulo todo lo relacionado con las prescripciones médicas para aquellos pacientes que requerían productos elaborados a base de cannabis, habilitando esta distribución de preinscripciones médicas, se abrió la posibilidad a las personas de acceder únicamente a productos hechos de cannabis cuya elaboración se diera por un establecimiento farmacéutico que contará con el Certificado de Cumplimiento de Buenas Prácticas de Elaboración otorgado por el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA).

Imagen de: cannamedicinalcolombia.blogspot.com.co

En cuanto a la publicidad, este decreto reglamento que las empresas o personas con licencia para cultivo, no podrían realizar promoción o publicidad a través de los medios de comunicación, redes sociales o cualquier otro medio, de semillas para siembra, plantas de cannabis, derivados y productos que lo contengan. Los medicamentos solo podían ser anunciados en medios de comunicación de carácter científico o técnico que se dirigieran al cuerpo medico o veterinario, especificando en estas las acciones, indicaciones, contraindicaciones y demás aspectos que figuren en la literatura científica.

En octubre de 2017 el Ministerio de Salud otorgo permiso para producir cannabis y sus derivados con fines médicos a 6 empresas colombianas; estas 6 primeras empresas en obtener estas licencias fueron: Med Colombia, Medcann Colombia, Cannabis Medical Group, Colombian Organics, Canmecol y Khiron Colombia. Recordemos que luego de aprobada esta ley, quienes se vieron beneficiados en mayor medida por esta, además del gobierno fueron empresas extranjeras ya que la mayoría de los permisos para trabajar esta planta le fueron otorgados a multinacionales, dejando en un segundo plano a los pequeños y medianos cultivadores y productores de cannabis.

En el 2017 también empezó a regir el nuevo Código de Policía o Código de convivencia (como pidió la administración de Enrique Peñalosa que fuera llamado), en este sé empezaron a emplear multas a los consumidores de cannabis de forma recreativa.

Imagen de: lafm.com.co

En este Código de la Policía el articulo 33 que sanciona comportamientos que afecten la tranquilidad de las personas, establece que es prohibido consumir alcohol, sustancias psicoactivas o prohibidas (incluyendo en esta categoría la marihuana) en espacios públicos no autorizados para esto, en este se establece que los infractores deberán pagar una multa de clase 2 lo que equivale a $196.724. En este código de policía también se sanciona el porte de marihuana, en caso de que un policía quiera trasladar a alguien por portar más de la dosis mínima que es un total de 20 gramos de esta, no podrá hacerlo si se demuestra que esta es para uso personal no para comercio ilícito.

Para este año, Colombia espera convertirse en uno de los principales productores de Marihuana Medicinal, las condiciones climáticas y ambientales del país son las adecuadas para que Colombia sea uno de los principales productores y exportadores de esta a nivel mundial, por este motivo muchas multinacionales han centrado sus intereses en el país lo que representaría un beneficio económico importante para Colombia. En cuanto a su uso recreativo, solo queda aguardar cual será el manejo que le dará a esta el próximo gobierno de nuestro país, confiando en que llegue una esperada legalización, o por el contrario, la prohibición de la dosis mínima de esta y la creación de más normas que afectaran al consumidor cotidiano cannabis.