La aparición del 29 hace unos años despertó la polémica, aunque a poco de andar se aclararon los puntos en cuanto a los dos extremos, 29 y 26. Pero la aparición del 27.5 como tercera opción más que aclarar oscureció todo. Hoy los usuarios dudan realmente por qué rodado optar.

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La correcta designación (ISO) de las medidas de rodado 26, 27.5 y 29 son respectivamente 600a, 650b y 700c, mientras que el diámetro respectivo es de 660, 698 y 736 mm. Como puede verse por este último dato, la diferencia entra cada medida es muy reducida, pero pese a ello la controversia en torno a cuál es la más adecuada es cada vez más grande. Hasta no hace mucho el rodado 26 reinaba de manera absoluta en el mountain bike. Su elección no había sido una opción, simplemente se eligió la medida porque era el rodado de las antecesoras de la primeras mountain bikes, las klunker, bicicletas juveniles de los 70, que tenían ese tamaño de rueda precisamente porque esas bicis estaban destinadas a gente de baja estatura.

Pero hace no muchos años apareció el rodado 29, que poco a poco se fue ganando un espacio, al principio por sus virtudes rodadoras, luego por sus mayor capacidad de absorber baches e irregularidades del terreno, luego por los ciclistas de mayor estatura, luego porque vinieron los triunfos mundiales y olímpicos, incluso en cross country.

Y finalmente apareció, como fruto de una especie de truco de magia, el 27.5, con el cual Nino Schurter ganó en 2012 la primera fecha de Copa del Mundo de cross country. Pero aun sabemos muy poco de esta medida, ya que aun son muy pocas las bicicletas de ese rodado disponibles en el mercado (nos referimos al mundo no-argentino, ya que en el argentino, Moreno mediante, aun no ha llegado ninguna 27.5).

El tema es que, mientras tanto, el público general se desconcierta y pregunta. Y la industria se regodea, ya que ahora tiene para vendernos tres medidas distintas de bici de mountain…

Aquel triunfo de Nino Schurter con su Scott hizo que algunas marcas de ruedas y cubiertas se largaran raudamente a ofrecer a sus distribuidores llantas 27.5 y pocos meses después varias marcas de suspensiones decidieran hacer lo propio. Sin embargo, un negocio que madura lentamente, como lo es el tamaño de ruedas, que en el caso del rodado 29 llevó más de siete años de desarrollo y ensayo y error, no podía explotar en pocos meses. De hecho, ya en setiembre del año pasado, cuando estuvimos en Interbike Las Vegas, las bicis 27.5 no estaban, salvo un par de excepciones (Jamis, Scott y poco más). Imposible, por más que esté en juego una montaña de dinero, hacer las cosas tan rápido, sin riesgo de cometer errores graves.

Igualmente, hay marcas que ya han hecho una experiencia larga en este rodado, que aclaramos que no es nuevo ni mucho menos. Jamis, KHS y Haro llevan bastante tiempo ofreciendo modelos de este rodado en el mercado norteamericano. Y Manitou, Sun Ringlé y White Brothers son algunas de las marcas que desde hace más de cinco años vienen trabajando en componentes para esta medida. Pero todavía no es universal la aceptación entre las empresas. Scott optó por la medida, y para este 2013 reemplazó directamente sus Genius 700 de 26” por las de 27.5, mientras que sus Genius 900 son ahora de 29”. Aunque Specialized, Trek y Cannondale no se dieron por enterados del nuevo rodado, ya que optaron directamente por 26 y 29, aunque mayoritariamente por este último.

Pero, aunque con titubeos, la medida ya está en el tapete, y no faltará mucho para que todas las marcas nos estén ofreciendo la variante. El rodado 29 parece ya definitivamente consolidado, y la mayor producción de mountain bikes es en ese rodado, pero la pregunta es: ¿El 27.5 (650b) va a reemplazar al rodado 26 (600a)?

En cuanto a las ventajas que puede tener el rodado 27.5 sobre el 26, lo primero que podemos decir es que comparte, aunque en menor medida, las grandes virtudes del 29, que es la mejora en la tracción y la mejor capacidad para superar desniveles. Y con respecto al 29, comparte las virtudes del 26, o sea que un rodado más pequeño pareciera ser mejor para un manejo más técnico en sendero, ya que es más ágil y naturalmente más liviana la bici. En este sentido, el 27.5 parece ser el equilibrio. Pero además, a partir de los 140 mm de recorrido, por lo menos hasta ahora a los diseñadores les ha costado mucho, geométricamente hablando, hacer un buen sistema de suspensión con rodado 29.

Por supuesto que también valen los argumentos inversos: el 27.5 tiene en zonas trabadas y lentas menos reacción que el 26, su respuesta a la frenada es un poco inferior y es más pesada; y en comparación con el 29 tiene menos inercia y menor tracción.

Recientemente he tenido oportunidad de reportear a dos personalidades que tiene mucho para opinar en esta historia, los franceses Cedric Gracia (legendario corredor de descenso, ahora también de enduro, ver Biciclub Nº 219, marzo 2013) y Mark Commençal (fundador de la gran marca Sunn, que usaron Nicolas Vouilloz, Anne Caroline Chausson, los hermanos Atherton y el propio Cedric Gracia, y ahora dueño de su propia marca -ver biciclub.com). Mientras que Gracia sostiene firmemente que el rodado 26 va a desaparecer, incluso para el descenso, reemplazado en esta especialidad por el 27.5 y en el resto del mountain bike por el rodado 29, que ya ha colonizado inclusive al enduro, pese a que en esta especialidad se usan desarrollos del 140 mm y más, Commençal cree en la supervivencia del 26, particularmente para personas de baja estatura y para aquellos que más que correr buscan diversión en la montaña, recorriendo senderos técnicos sin necesidad de desplegar grandes velocidades. Y ambos remarcaron la mínima diferencia que hay entre el 26 y el 27.5, razón por la cual -y en esto sí ambos coincidieron- el 27.5 va a funcionar masivamente, al compartir virtudes de ambas medidas.

O sea, el mensaje es el siguiente: por una cuestión de geometría (que difiere muy poco de su hermano mayor 29 y de su hermano menor 26) el 27.5 sirve para todo, desde el descenso profesional hasta el cross country, pasando por el enduro. Y del 29, que ya se ganó su lugar entre los que buscan velocidad, de lo que no hay retorno, el único límite parecieran ser los grandes desarrollos de suspensión, aunque marcas como Specialized ya están ofreciendo una enduro en rodado 29 con 150 mm de recorrido.

El tema es que si las 27.5 son el equilibrio y son tan polivalentes como parecen y las 29 ya se ganaron un lugar definitivo, ¿es real que hay un lugar para el rodado 26 que vaya más allá de la gente de baja estatura o de los que están en contra de la velocidad? O, formulado en términos más realistas: ¿les interesará a las grandes marcas internacionales producir para cada gama tres medidas de rodados sólo porque aun quedaría un nicho que demande uno de ellos?