Un casco para ciclistas, un sistema de audio que puede transmitir las señales gracias a las vibraciones de nuestra estructura ósea.

Así es Coros Linx que hace posible que estés libre y atento a las señales de la carretera, mientras el casco se encarga de poner la música al mismo tiempo. Pero no solo se trata de música, su sistema de conducción ósea permite también que podamos escuchar instrucciones de navegación y llamadas telefónicas.

El sistema es sencillo, ya que el audio se puede enviar desde un dispositivo móvil vinculado. El casco, externamente, parece uno normal, no llama especialmente la atención, aunque tiene unos pequeños altavoces grises atados a las correas, suficientemente sutiles como para pasar desapercibidos.

Cuenta con un control remoto en el manillar (para cambiar el volumen, omitir canciones y aceptar o finalizar llamadas), una app móvil especialmente diseñada para la comunicación y para rastrear nuestra actividad física, dos altavoces “conductores de hueso” (incluso tiene la posibilidad de vincular dos dispositivos Lynx juntos, para que podamos comunicarnos con los compañeros a la hora de hacer ciclismo juntos), un micrófono en la parte superior, una batería que garantiza 12 horas de autonomía y una unidad Bluetooth en la parte posterior.

La aplicación también alertará a un contacto de emergencia si el casco detecta que nos hemos caído.

Después de finalizar con éxito la campaña de kickstarter, el proyecto ya está a la venta en coros.com, donde lo venden por 199 dólares.