En tiempos de post- corrupción decidí aprovechar la feria del libro y comprar por primera vez un libro original de Mario Mendoza. Del autor Bogotano, ya son varios los títulos “piratas” que descansan en mi improvisada biblioteca personal. Fueron 39.000 lukas colombianas que con gusto invertí para explorar ese camino que el autor presenta ante la inconformidad del presente y la curiosidad por esa idea ajena llamada futuro.

Al ritmo de un porro (cannabico) me encuentro explorando el primer capitulo del libro de las Revelaciones, en el cual me encontré con una serie de cuestionamientos que desde hace algún tiempo ha venido rondando mi cabeza y hacen eco ante situaciones recientes no solo en Colombia; El triunfo de Trump, el referendo por el No, el cinismo aceptado del Alcalde de Bogotá y ahora las fervorosas declaraciones de la loca de los gatos criolla,discurso veintejuliero – loca gatos criolla entre otras.
El primer cuestionamiento que presenta el autor en el relato se lee así; “Cómo había logrado Hitler hipnotizar a todo un país y obligarlo a proyectos tan descabellados como los campos de exterminio y los genocidios a gran escala?”¿Cómo se apropia uno de los cerebros de los otros? ¿Cómo las sectas y las iglesias para que los feligreses entreguen sus donaciones mensuales e incluso la totalidad de sus propiedades? ¿Es posible el control de pensamiento?”

¿Es posible mantener el control sobre lo que una población piensa? ¿Es real aquella teoría que presento George Orwell en su libro 1984 sobre la “Policía del pensamiento”?

Pues todo parece que si. En el mismo relato, Mario Mendoza descifra el código que nos ayuda a entender como corrientes ideológicas, políticas y religiosas consiguen apropiarse del pensamiento colectivo;  ” la clave es penetrar en el inconsciente del sujeto e implantar allí una creencia o una idea fija que genere una resonancia en el resto de la conducta”
Así mismo relata como el fenómeno se extiende a manera de cancer; “los afectados se encargarán, a su vez, de transmitirle a la segunda generación esas creencias o esas ideas que tienen muy arraigadas en su inconsciente”.
Ante tal panorama, copio la idea de este man que sugiere escaparnos de todas las tonterías que el sistema nos ha inyectado en nuestros cerebros sensibles y crédulos. Esa aventura comienza desde lo cotidiano. No es necesario salir a quemar y destruir la ciudad (aunque a veces lo replanteo) Una simple decisión como escoger lo que se consume ( Lo que escucha, Lo que ve, Lo que lee) puede tener grandes implicaciones a nivel personal y luego colectivo.